miércoles, 10 de febrero de 2010

Hallan en Tokio el cadáver de un hombre en el tren de aterrizaje de un avión

El cuerpo fue descubierto por un trabajador del principal aeropuerto de Japón tras la inspección rutinaria a la que se someten las aeronaves que aterrizan en Tokio.

- Efe

La autoridades niponas informaron hoy del hallazgo del cadáver de un adulto en la bodega del tren de aterrizaje de un avión de Delta Airlines que aterrizó en el aeropuerto de Tokio-Narita procedente de Nueva York, informó el diario Mainichi.

La Policía japonesa está trabajando para aclarar la identidad del hombre y por qué razones pudo quedar atrapado en el tren de aterrizaje del Boeing 777-200 que aterrizó el domingo en Tokio tras un vuelo que se suele prolongar durante más de 13 horas.

El cadáver fue descubierto por un trabajador del principal aeropuerto de Japón tras la inspección rutinaria a la que se someten las aeronaves que aterrizan en Tokio.

El cadáver no presentaba heridas, pero sí signos de congelación, lo que se debería a la exposición a las temperaturas de 50 grados bajo cero que se alcanzan en la altura de crucero de un vuelo intercontinental.

El hombre vestía vaqueros y una camiseta, insuficientes para sobrevivir a las bajas temperaturas, a lo que se suma que ese compartimento del tren de aterrizaje no está presurizado durante el vuelo.

Según los investigadores nipones, la víctima tendría que haber quedado atrapada poco antes de que se iniciase el vuelo y habría fallecido por congelación.

En 2003, se registró un caso similar en un vuelo que aterrizó en el aeropuerto de Narita procedente de Hong Kong con el cuerpo sin vida de un hombre en el tren de aterrizaje.

martes, 19 de enero de 2010

LA INTERNET QUE NO FUE El “one hit wonder” tecno

LA INTERNET QUE NO FUE
El “one hit wonder” tecno

Los emprendimientos conocidos como start-up que no funcionaron en esta década, pero abrieron caminos a otros proyectos. Los curiosos casos de ICQ, Geocities, El Sitio, Audiogalaxy, Second Life, entre otros.



Por Mariano Blejman

En los albores de la década, cuando este país todavía era convertible, ocurrió la primera gran burbuja económico-financiera digital del milenio. En 2000, el futuro había llegado. El futuro era hacer click. Este país se subió al tren puntocom, y desde entonces fue llevado por la ciberósfera con la esperanza de que el mundo sería más feliz con el copy & paste. Pero, ¿qué fue de la vida de ICQ? ¿Qué pasó con Geocities? ¿A dónde fue a parar el Fotolog, Napster y Audiogalaxy, El Sitio, Second Life y el buscador Ubbi? Como sea, en esta década, las segundas versiones del futuro funcionaron mejor que las primeras.

En 1996, la empresa israelí Mirábilis lanzó el ICQ (“I seek you” o “te encuentro”) y, para 1998, AOL había comprado la florcita que cambiaba del rojo al verde en 400 millones de dólares. El elefantito que llamaba a otro usuario con un sonido gutural, era una referencia ineludible en el mundo del mensaje instantáneo. Pero el futuro duró poco: en julio de 1999, el gigante Microsoft lanzó al mercado el MSN Messenger, ahora conocido como Windows Live Messenger y, con la integración que hizo junto a Hotmail (270 millones de usuarios), logró desplazarlo. Es duro el mundo start-up cuando el start-up deja de serlo. El otro día entré a icq.com, bajé la última versión del software, y escribí mi número: #20343812, recordé la clave, y ahí estaban mis contactos, ausentes –alguno muerto incluso, otros exiliados económicos de 2001–, y traté de hacer sonar el elefantito inútilmente. Nadie contestó. Estaban todos posteando en Facebook, o hablando por Gmail o Skype.

¿A dónde van los usuarios de servicios que ya no existen? ¿A dónde irán los usuarios de Facebook desaparecidos? ¿Quién va a quedarse con nuestros posts cuando ya no estemos? ¿Cuántos usuario/claves nos llevaremos a la tumba? Si algo ha demostrado esta década es que, ante el nuevo paradigma digital, ningún soporte es standard demasiado tiempo. Durante más de mil años, la información se ha guardado en libros de papel y en los últimos diez hay una extraña tendencia a dejar todo en lugares digitales que parecen eternos, pero un día pueden desaparecer... o borrarse.

Geocities, por ejemplo, es el ejemplo más claro del peligro que puede traer la computación en las nubes (algo que hoy se vende como el futuro). En 1994, David Bonhett y John Rezner crearon Geocities, un espacio gratuito para alojar páginas web, organizadas por barrios, como “Silicon Valley” (para tecnología), “Hollywood” (para el espectáculo), “College Park” (para sitios universitarios). Diez años después, Yahoo! compró Geocities; y cinco años más tarde, hace no mucho bah, el 27 de octubre de 2009, cerca de 38 millones de páginas creadas por usuarios fueron “apagadas” y millones de cuentas de correo dadas de baja (las que terminaban con @geocities.com). Sólo está disponible el servicio para la versión japonesa, y una invitación a revisar archive.org, a ver si queda algo, como para subir a Blogspot.

Si hay un proyecto que alguna vez encarnó el futuro digital en este país es sin duda ElSitio.com, presidido por Roberto Cibrián Campoy, alguna vez retratado por los medios locales como la gran esperanza de la nueva cultura empresaria. El sitio intentó contratar a profesionales de medios de comunicación con “espíritu marketinero”, mientras captaba gente del ambiente corporativo. Llegaron a tener más de 200 empleados en un edificio ubicado frente a Puerto Madero, abrieron oficinas en varios países de América latina (como también hizo Starmedia) y vendieron una parte por 44 millones de dólares. Pero la nueva cultura corporativa no fue más que otro bluff, un gran fiasco que pretendía llamar a los editores “gerentes de producto” y pensaban que podían competir con los diarios, generando comunidad.

Final cerrado –palo y a la bolsa– tuvo Yeyeye, que todavía puede visitarse on line, como todos los sitios start-ups aquí mencionados, especies de marquesinas vintage antropológicamente cuidadas. El futuro de la música era el portal de Charly Alberti, que acababa de dejar Soda Stereo y proponía un espacio para concentrar el negocio digital. No sabemos qué pasó con Yeyeye (todavía alguien paga el servidor, el sitio está disponible), y no sabemos cuántas veces se compró y se vendió, pero Alberti volvió a tocar con Soda Stereo (en otra clase de burbuja) y ahora es una figura que habla en nombre de Apple, mientras la comunidad musical se trasladó a MySpace.

Y hablando de MySpace, que vino a ocupar un lugar que pretendía Pure Volume, pero que está estancado por la aparición de Facebook (‘04), que, junto a Twitter (‘07) explotaron el año pasado el mundo de las redes sociales y barrieron con otro tipo de one hit wonders de Internet: el Fotolog, que incluso acuñó aquí una nueva tribu urbana y un icono cultural de sexo andrógino: Cumbio, por un momento a la altura de grandes estrellas del rock, auspiciada por Nike, explotada por Chiche Gelblung, detestada por los “cumbieros”, qué ironía. L@s floggers se fueron todos a Facebook, aunque la comunidad se sigue juntando en el shopping del Abasto. Facebook también se quedó con lo que intentaba armar Second Life (proyecto demasiado pretencioso, prácticamente discontinuado) y pretende construir una gran barrera para el contenido on line, y así desplazar a Google, YouTube, LastFM y quedarse con la publicidad on line.

Aunque no son exactamente start-ups, Napster y AudioGalaxy tuvieron sus momentos de gloria, e incluso el Kazaa llegó a ser dignamente utilizable hasta que llegaron las corporaciones discográficas a poner orden. Sobreviven todavía el E-mule y el Bittorrent como espacio de p2p. Y, aunque todavía pueden visitarse, los buscadores como Ubbi (comprado por Clarín), Altavista, Lycos y Yahoo, parecen haber sido fagocitados por el gran monstruo Google, que pretende quedarse hasta con las nubes, aunque Bing! intente hacerle sombra. Como sea, por cualquier cosa que llegue a pasar con nuestros usuarios/claves, nos encontramos esta noche en Taringa!, qué tanto, es la verdadera inteligencia colectiva (?)

lunes, 18 de enero de 2010

El dilema de los nikkei

Los jóvenes en Japón parecen cargar con todas las sobreexigencias posibles: se espera que sean obedientes en casa, brillantes en el colegio y exitosos en las megacorporaciones. Pero, en la Argentina, el desafío para los chicos nikkei–descendientes de japoneses– es doble: deben poner en práctica esa herencia de disciplina y eficiencia en un contexto tercermundista y repleto de obstáculos. Tres miembros de esa comunidad entrevistados por Crítica de la Argentina reflexionaron sobre la vida en ambas sociedades, sus antípodas reales y metafóricas.

“La Argentina ve a los japoneses como trabajadores, fieles y correctos, un paradigma con el que las familias nikkei siguen insistiendo”, dice Mariela Tsutsumi (21 años, estudiante de diseño gráfico). Sebastián Kakazu (28, sigue ingeniería) aclara que “los nikkei estamos acostumbrados a ser argentinos, aunque se nos sigue identificando por valores estandarizados, como el respeto y la responsabilidad. Nos ganamos esa fama gracias al trabajo de nuestros abuelos”. Una tradición que busca honrar desde la fabricación de locomotoras, especialidad de la empresa donde trabaja.

En ese aspecto, sus congéneres nipones la tienen todavía más difícil: lo laboral se extiende por todas las áreas de la vida personal. “Sin un trabajo decente no me puedo presentar ante los padres de mi novia”, contó hace poco el joven Daisuke Inada a la agencia EFE. “Allá, el promedio que lográs en la secundaria marca cómo será el resto de tu vida: si es alto, vas a entrar a las mejores universidades y acceder a puestos gerenciales. Si es malo, trabajarás de operario toda tu vida”, dice sin vueltas Sebastián, estudiante de ingeniería y fanático de River.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Jardín Japonés: 20 años más de concesión


Dentro del extenso temario, los legisladores de la Ciudad aprobaron el 26 de noviembre la concesión del uso del predio a la Fundación Cultural Argentino Japonesa, aunque limitó la explotación comercial del espacio en actividades que no tengan fines relacionados con la difusión de la cultura.

La Legislatura aprobó el 26 de noviembre la concesión por 20 años del uso del predio conocido como Jardín Japonés a la Fundación Cultural Argentino Japonesa, aunque limitó la explotación comercial del espacio en actividades que no tengan fines relacionados con la difusión de la cultura.
La norma prevé la explotación a la Fundación de los terrenos pertenecientes al Estado porteño, ubicados en la Avenida Berro y Casares, en Palermo y dentro del Parque Tres de Febrero.
Al respecto, los legisladores aprobaron la continuidad de la cesión, pero prohibieron "cualquier explotación comercial dentro del predio o espectáculo que no tenga que ver estrictamente con la difusión de la cultura".
El tradicional paseo fue cedido a la Fundación por primera vez en mayo de 1967, cuando entró en vigencia la Ordenanza 22.372, en el marco de la intendencia de Osvaldo Cacciatore.

42 años de historia del Jardín Japonés de Buenos Aires

El Jardín Japonés se construye y se inaugura el 15 de mayo de 1967 en conmemoración y recuerdo de la visita de los entonces príncipes herederos del Japón (y actuales emperadores) Akihito y Michiko convirtiéndose así en: “el emblema y símbolo de la relación fraternal entre Argentina y Japón.
Durante los 42 años de historia del Jardín, su cuidado y desarrollo fue realizado con el esfuerzo de la colectividad japonesa residentes en la Argentina en gratitud al pueblo Argentino que tan cálidamente los recibió y cobijo.
El 26 de junio de 1989 por expreso pedido de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires y la Embajada del Japón se funda la Fundación Cultural Argentino Japonesa con el objeto de mantener y mejorar el Jardín Japonés.
El 16 de abril de 2008 el Poder Ejecutivo Nacional promulga el decreto 652/08 declarando este predio como: “Bien de interés histórico – artístico nacional”.
El 26 de marzo de 2009 se firma el Convenio de Cooperación entre la Comisión Nacional de Museos y de Monumentos y Lugares Históricos y la Fundación Cultural Argentino Japonesa relativo al “Complejo Cultural y Ambiental Jardín Japonés” por el que la Fundación se hace cargo del gerenciamiento de este lugar histórico.

jueves, 26 de noviembre de 2009

El desempleo baja en Japón hasta el 5,3 por ciento

El desempleo bajó en Japón hasta el 5,3 por ciento en septiembre, dos décimas menos que el mes anterior, en medio del aumento de la producción industrial y de las exportaciones, según datos oficiales.

Se trata del segundo mes consecutivo en el que el desempleo se reduce en el país asiático, después de que en julio alcanzara el récord del 5,7 por ciento.

El número de desempleados, sin embargo, aumentó en 920.000 respecto a septiembre del año pasado y se situó en 3,63 millones, según datos del Ministerio del Interior, que insistió en que la situación continúa siendo "grave".

Del total de desempleados, 1,13 millones se encuentran sin trabajo por haber sido despedidos, lo que representa un incremento de 510.000 personas respecto al mismo mes del año anterior.

El número de personas empleadas en Japón ascendió a 62,95 millones en septiembre, 980.000 menos que el año anterior.

En lo que se refiere a la oferta de empleo, la proporción estuvo en 43 ofertas por cada 100 personas que buscan trabajo, frente a las 42 del mes anterior.

El número de ofertas se incrementó un 1,5 por ciento respecto a agosto, lo que representa la mayor subida desde marzo de 2005, mientras que el número de personas en busca de empleo cayó un 1,6 por ciento, la primera reducción desde abril de 2008.

El porcentaje de desempleo entre los hombre disminuyó un 0,2 por ciento respecto a agosto, hasta el 5,6 por ciento, mientras entre las mujeres se redujo un 0,1 por ciento, hasta el 4,9 por ciento.

El Ministerio del Interior difundió el dato sobre el desempleo un día después de anunciar que la producción industrial japonesa creció en septiembre un 1,4 por ciento respecto a agosto, por encima de las previsiones.

En el sector manufacturero, el número de empleados cayó en 810.000 personas respecto al año anterior, aunque los analistas apuntan a que el ritmo de la caída se ha reducido respecto a agosto y julio, cuando fue de 1,12 millones y 1,06 millones, respectivamente.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Japón condena a famosa actriz y cantante por uso de droga

Una famosa cantante y actriz japonesa, conocida por su imagen de una chica dulce y corriente, fue sentenciada a la cárcel por uso de estimulantes ilegales, en el más reciente caso de drogas de celebridades en Japón.La corte ordenó una condena de 18 meses en prisión para Noriko Sakai, de 38 años, quien saltó a la fama a fines de la década de 1980 con canciones pop antes de convertirse en una actriz. El escándalo de drogas de Sakai ha acaparado los titulares de la prensa japonesa y en partes de Asia donde la actriz tiene muchos seguidores desde que ella y su esposo, Yuichi Takaso, fueron arrestados en agosto por posesión y uso de drogas.
"Extraño los días cuando ella debutó y se convirtió en una sensación adorable. Ahora que ella está en este tipo de situación, estoy impactado", dijo Yoshiyuki Fujimoto, 42 años, un programador de sistemas que esperó para obtener un asiento dentro de la sala de corte. Sakai permaneció detenida durante unos 40 días tras su arresto, antes de ser liberada bajo fianza por 5 millones de yen (55.500 dólares).Su juicio ha atraido la atención de medios de comunicación y del público en un país donde rige una actitud muy seria ante el uso de drogas que se debe, en parte, al fuerte abuso de anfetamina tras la Segunda Guerra Mundial, cuando la droga era vendida sin receta médica.
Más de 3.000 personas esperaron en un parque cerca de tribunales para obtener una de las 21 entradas de galería para ver la sentencia, mientras otros cientos de personas lucharon con miembros de la prensa para ver a la actriz mientras ingresaba y salía del edificio.
El caso de Sakai sigue a una serie de arrestos de celebridades de alto perfil por cargos de abuso de drogas, incluyendo un luchador de sumo ruso que fue expulsado del deporte.Aunque la legalización de la marihuana o el uso de la droga con fines médicos es tema de debate o ha sido aprobado en algunos países de Occidente, estas ideas no se han extendido a Japón.
En uno de los más conocidos arrestos en el país, el ex Beatle Paul McCartney pasó nueve días en una cárcel de Tokio en la década de 1980 luego de arribar en un aeropuerto japonés con una bolsa de marihuana en su maleta

miércoles, 7 de octubre de 2009

Increible

Kseniya Simonova is a Ukrainian artist who just won Ukraine's version of "America's Got Talent." She uses a giant light box, dramatic music, imagination and "sand painting" skills to interpret Germany's invasion and occupation of Ukraine during WWII